La mañana comienza explorando Varsovia con una visita panorámica que nos lleva primero al Parque de los Baños Reales, un remanso de tranquilidad entre palacios, jardines y estanques, perfecto para disfrutar de un respiro en medio del bullicio urbano
Seguimos hacia el antiguo gueto judío, donde el monumento a los héroes del gueto invita a la reflexión y a recordar la valentía de quienes vivieron aquel capítulo histórico. La ruta matinal culmina en el casco antiguo, con su majestuosa Plaza Mayor y el Palacio Real, un conjunto que combina historia, arquitectura y colorido urbano
Por la tarde disponemos de tiempo libre para seguir explorando la llamada “ciudad fénix”, reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial. Podremos pasear por sus calles, visitar alguno de sus museos o degustar la gastronomía local, probando platos típicos como el żurek o el makowiec, mientras absorbemos la esencia de una ciudad que ha sabido renacer sin perder su carácter histórico







